Cómo gestionar los horarios de sueño de tu hijo durante estas fiestas
Las fiestas pueden ser una época estresante para los padres primerizos. Aunque estás deseando pasar tiempo con tus seres queridos, no puedes evitar sentirte abrumado al pensar en intentar que tu bebé respete su horario de sueño. Sobre todo si recurre a rabietas épicas cuando no duerme lo necesario.
Entonces, ¿cómo puedes gestionar el horario de sueño de tu hijo estas fiestas sin perder la cabeza? Esto es lo que necesitas saber.
Cómo gestionar la rutina de sueño de tu bebé cuando estás fuera de casa
Si hay algo cierto sobre los niños, es que el sueño genera sueño. Cuando tu bebé duerme lo suficiente durante el día, aumentan sus posibilidades de descansar bien por la noche, algo muy importante tanto para el pequeño como para los padres en estas fiestas.
Lo último que quieres es tener que lidiar con despertares frecuentes durante la noche porque tu bebé se acostó demasiado cansado. Esto no es divertido para nadie y puede echar por tierra el espíritu festivo. ¡La falta de sueño no es ninguna broma!
Entonces, ¿qué puedes hacer? Sobre todo teniendo en cuenta que la mayoría de los padres primerizos estarán fuera de casa visitando a sus seres queridos, a millas de distancia de sus rutinas diarias habituales.
Lo primero es lo primero: respira hondo. Te volverás loco intentando ceñirte al mismo horario al que tu bebé está acostumbrado cada día cuando estás fuera de casa. Aunque hay cosas que puedes hacer para ayudar a tu pequeño a conciliar el sueño durante el día, intenta no sentirte derrotado cuando se produzcan cambios comprensibles en tus rutinas habituales: hay cosas que simplemente escapan a tu control.
Dicho esto, hay consejos y trucos que puedes utilizar para ayudar a tu pequeño a conciliar el sueño y a dormir durante el día. A continuación te explicamos cómo:
Adelanta la hora de la siesta
Acuesta a tu bebé 30 minutos antes de su hora habitual de siesta. Así tendrás tiempo suficiente para ayudarle a conciliar el sueño sin correr el riesgo de que se canse en exceso y se ponga irritable.
Llévate el cochecito
Si te alojas en una casa llena de familiares encantadores (pero ruidosos), tu bebé puede sentirse fácilmente sobreestimulado y mostrarse reacio a dormirse. Si notas que tu bebé se está poniendo de mal humor por todo el ajetreo, tómate un respiro y sal a dar un paseo con el cochecito. Esto puede ayudar a tu pequeño a conciliar el sueño y te dará un merecido descanso del caos.
Intenta que todo siga su curso con la mayor normalidad posible
Intenta recrear el ambiente habitual de la siesta de tu pequeño en otro lugar. Llévate tu máquina de ruido blanco y arrúgalo en su saco de dormir favorito. Esto puede ayudar a tu bebé a sentirse cómodo y a gusto, aunque esté lejos de casa.
Practica las siestas en una cuna de viaje
Si tu hijo está acostumbrado a dormir la mayor parte de sus siestas en su cuna en casa, pasar de repente a una cuna de viaje puede resultarle un poco extraño. Por eso siempre es útil que tu bebé se acostumbre a la cuna de viaje antes de salir de vacaciones.
Coloca la cuna de viaje en la habitación de tu bebé y empieza poco a poco, haciendo que duerma una siesta al día en ella durante un par de semanas antes de Navidad. Esto les ayuda a acostumbrarse a dormir en un espacio nuevo, en lugar de cruzar los dedos para que todo salga bien cuando tú no estés.
Busca un lugar tranquilo
A veces ocurre lo peor y tu hijo se niega rotundamente a echarse la siesta. Aunque algunos niños pueden saltarse la siesta sin problemas, esto puede suponer un desastre para otros, que rápidamente acabarán agotados e irritables durante el resto del día.
No tiene sentido malgastar todo el día intentando desesperadamente que tu bebé se duerma. ¡Más te valdría haberte quedado en casa! A veces está bien aceptar la derrota. Recuerda que este contratiempo es solo temporal. A medida que tu hijo crezca, estos recuerdos serán cosa del pasado.
Si te enfrentas a una situación en la que no hay siesta, intenta buscar un lugar tranquilo donde tu hijo pueda relajarse. Busca una habitación tranquila e intenta leerle sus libros favoritos o realizar otras actividades relajantes que le ayuden a desconectar. Aunque quizá no sea tan beneficioso como una siesta, encontrar un momento de paz y tranquilidad puede sentarle de maravilla a un niño que no duerme la siesta.
No seas demasiado duro contigo mismo
Romper con las rutinas habituales puede resultar estresante para cualquier padre o madre. Aunque es más fácil decirlo que hacerlo, intenta no ser tan duro contigo mismo y recuerda que las vacaciones duran poco. Aunque saltarse una siesta pueda parecer el fin del mundo, siempre podrás volver a la rutina cuando regreses a casa. Así que, en lugar de pasarte toda la Navidad preocupándote por las rutinas de la siesta y los horarios de sueño, haz todo lo posible por disfrutar siempre que puedas.
Cómo gestionar el horario de sueño de tu hijo durante estas fiestas
Intentar gestionar el horario de sueño de tu hijo cuando estás fuera de casa durante estas fiestas puede resultar un poco complicado. Prueba a seguir los consejos y trucos anteriores para ayudar a tu pequeño a conciliar el sueño siempre que sea posible y recuerda que cualquier contratiempo es solo temporal. ¡Tú puedes!